Canto a la vida

Ayer vi la entrevista de Évole a Pau Donés, supongo que como muchos de vosotros, y seguro que hoy no soy la única que estoy hablando de ella, porque ciertamente, era una entrevista que no podía dejar a nadie indiferente, no importa si su música te gustaba o no, o si te caía mejor o peor, pero lo cierto es que decía verdades como puños, y que te sacudían.

Lo cierto es que ya sabéis que mi relación con el cáncer es bastante profunda y que conozco de cerca los estragos, y mientras la escuchaba y el sentía, aparte de llorar un poco en algún trozo (sí, las psicólogas también lloramos ) no podía dejar de pensar en cómo el mundo está lleno de muchos Paus Donés anónimos, cada uno con su lucha particular, cada uno con esta decisión de cómo afrontar el mundo y cómo afrontar la enfermedad, y lo importante que también seamos cerca de él y que también los escuchamos y en queramos aprender.

Creemos que somos inmortales. Lo creemos porque nuestro cerebro no se plantea lo que no puede explicar, no se plantea no existir, pero un diagnóstico como el cáncer lo pone sobre la mesa. Pone de manifiesto la fragilidad de la vida, como a menudo no valoramos las cosas más minúsculas y que encadenadas conforman nuestra realidad trenzada, y como todo y minúsculas tienen mayúscula importancia. Tener fuerzas para levantarse de la cama solo. Poder hacer planes para el día siguiente o por un mes adelante con plena confianza. Aceptar los cambios de planes inesperados. Hacer los besos necesarios. Abrazar siempre que sea necesario. Decir la palabra justa. Callar la que sobra. Ser donde estás ahora y aquí. Saborear cada bocado de la vida. Vivir a tu manera.

La vida está aquí, esperándote para que la disfrutes, para que la exprimas, para que la sientas, para que la vivas en todas sus facetas, hazlo sin necesidad de diagnóstico, hazlo para ser feliz, valora todas estas minucias gigantescamente importantes, ama por el placer de amar y para dejar que te recorra el cuerpo esta emoción, porque es tuya y la prueba irrefutable de que estás vivo, porque mientras estás vivo todo es posible todavía.

Y algún día ciertamente no estaremos, y se responderá la única duda posible en ese momento, saber si nuestra vida ha sido un verdadero canto a la vida, la de Pablo lo fue.

La tuya tú lo eliges.

Cuidémonos.

* Créditos de la fotografía: Pau Donés y Jordi Évole en ‘Eso que tú me das’. / Atresmedia Corporación TELEVISIÓN